Sera
que a estos malditos separatistas, les parecía muy divertido torturar hasta la
muerte, al padre de una pequeña niña que ahora tenía en sus brazos el cuerpo
casi muerto de su madre. Solo por no estar de acuerdo con sus ideales. ¿Ideales?
les pareció muy pertinente, cosechar miedo y dar muerte a todo el que estuviera
en contra de ellos, así fuera de su propio pueblo.
Ahora,
lo único que me queda es guiar a mis hermanos, cruzando senderos de la muerte
en búsqueda de la libertad. Porque al no tener nada más que perder, podríamos
vagar décadas enteras en el desierto, buscando la tierra prometida. Buscando
esa paz y esa libertad tan anhelada que nunca nos supieron dar nuestro hermanos
de la margen derecha y muchos menos nuestros padres, cuando tuvieron la
oportunidad de cambiar por fin sus destinos. ¿O será que el fin último de la
vida, esa paz que tanto anhelamos mis hermanos y yo, solo la encontraremos en
la muerte? No lo sé.
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